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Cómo aliviar molestias gastrointestinales en recién nacidos

Qué hacer si el recién nacido tiene gases o cólicos

Los primeros días de vida de un bebé suelen estar marcados por cambios, adaptación y muchas preguntas para las familias. Entre las dudas más frecuentes aparecen síntomas como gases, cólicos, regurgitaciones, inflamación abdominal o cambios en las evacuaciones. Aunque muchas de estas señales forman parte del proceso natural de maduración del sistema digestivo, reconocerlas a tiempo ayuda a brindar mayor tranquilidad y cuidado adecuado.

Desde el acompañamiento educativo en salud infantil, Academia El Pilar resalta lo valioso que resulta para madres, padres y cuidadores disponer de información comprensible que les permita entender mejor esta etapa y reaccionar de manera adecuada frente a las molestias gastrointestinales en recién nacidos. La asesoría profesional y el acceso a contenidos confiables pueden influir notablemente en la manera en que las familias enfrentan los síntomas habituales que aparecen durante las primeras semanas de vida.

El sistema digestivo del recién nacido atraviesa una fase de ajuste y maduración

En las semanas iniciales, el organismo del bebé comienza a adaptarse a la vida fuera del vientre materno. Su sistema digestivo sigue madurando y podría responder con gases, leves regurgitaciones, llanto tras las tomas o cierta incomodidad al recostarse.

Estos signos a menudo despiertan inquietud, sobre todo si el bebé llora repetidamente, recoge las piernas hacia el abdomen o muestra malestar tras comer. En la mayoría de las ocasiones, son incomodidades pasajeras que se atenúan a medida que su organismo crece y se ajusta al proceso de alimentación.

Aun así, es fundamental analizar a cada bebé de manera particular. Tanto la regularidad como el tiempo y la fuerza con que se manifiestan los síntomas son claves para distinguir si se trata de algo común o si amerita una evaluación profesional.

Indicadores habituales de malestar gastrointestinal en bebés recién nacidos

Distinguir lo que sucede puede resultar complejo, pues numerosos síntomas digestivos comparten similitudes y generan confusión, y aunque ciertas manifestaciones puedan lucir inquietantes, no necesariamente implican una afección de gravedad.

Entre los signos más habituales pueden hallarse:

  • Gases persistentes.
  • Llanto posterior a las tomas.
  • Vientre visiblemente hinchado.
  • Reflujo recurrente o episodios de regurgitación.
  • Problemas para evacuar.
  • Molestia al permanecer recostado.
  • Patrón repetitivo de llevar las piernas hacia el vientre.

Reconocer cuándo surgen estas señales permite comprender con mayor claridad la conducta del bebé. Asimismo, resulta provechoso fijarse en variaciones relacionadas con la alimentación, el descanso, la postura y el entorno durante las tomas.

Rutinas diarias que pueden ayudar a mejorar el bienestar digestivo

En numerosos casos, realizar ligeras modificaciones en la rutina puede incrementar el confort del bebé. Tanto la manera de ofrecerle el alimento, como la postura que mantiene tras cada toma y la serenidad del ambiente, repercuten en cómo se siente a nivel digestivo.

Entre las recomendaciones que suelen ofrecer los especialistas en salud infantil se encuentran ayudar al bebé a expulsar los gases tras cada toma, sostenerlo en posición vertical por algunos minutos y evitar movimientos bruscos justo después de alimentarlo. Asimismo, resulta útil comprobar el agarre durante la lactancia, pues una postura inadecuada puede provocar que el bebé ingiera aire y tenga mayor acumulación de gases.

No todos los bebés reaccionan del mismo modo. Por ello, conviene prestar atención a qué acciones aportan alivio y cuáles podrían intensificar la molestia. El llanto, aunque pueda resultar angustiante, no necesariamente señala un problema serio; en numerosas ocasiones forma parte del proceso de adaptación del recién nacido a estímulos desconocidos.

La dieta y su influencia en la salud intestinal

La forma en que el bebé se alimenta influye directamente en su proceso digestivo. Mientras toma pecho, un agarre poco eficiente puede permitir que ingrese aire y genere una mayor formación de gases. En otras situaciones, algunos bebés presentan sensibilidad a determinados elementos de la fórmula o responden de manera distinta ante modificaciones en su dieta.

Antes de introducir cambios significativos en la rutina, modificar fórmulas o retirar alimentos, los especialistas aconsejan acudir a un profesional. Basarse solo en experiencias de otras personas o en datos sin verificar puede provocar dudas y demorar la atención adecuada.

La formación en lactancia, atención al recién nacido y salud digestiva brinda a las familias una comprensión más profunda de las necesidades del bebé y les permite desenvolverse con mayor confianza en esta fase.

Cuándo consultar con un especialista

Aunque en los primeros meses suelen aparecer diversas molestias digestivas, existen indicios que conviene no pasar por alto. Se aconseja solicitar atención profesional cuando el bebé manifiesta fiebre, vómitos repetidos o muy intensos, presencia de sangre en las heces, rechazo persistente del alimento, disminución de peso o un llanto continuo que no se calma durante varias horas.

Realizar una consulta a tiempo permite descartar otras posibles afecciones y evita que las familias se apoyen exclusivamente en recomendaciones tomadas de internet. Una valoración médica realizada con prontitud resulta esencial cuando los síntomas no ceden, se intensifican o vienen acompañados de variaciones notables en el comportamiento del bebé.

Formación y acompañamiento para promover una crianza más protegida 

Como parte de su labor formativa, Academia El Pilar genera contenidos y cursos dirigidos a madres, padres y cuidadores que buscan orientación sobre lactancia, salud infantil y atención del recién nacido, entre ellos el curso destinado a comprender y manejar los problemas gastrointestinales del bebé durante sus primeras semanas. Este tipo de recursos facilita el acceso a información útil y clara para quienes se encuentran en las etapas iniciales de la crianza.

Entender las incomodidades gastrointestinales en los recién nacidos no solo permite mitigar molestias comunes, sino que también refuerza la seguridad de las familias en el cuidado cotidiano. Disponer de información clara y el acompañamiento de especialistas impulsa elecciones más confiables en un momento decisivo para la salud integral del bebé.

Por Andrés Patiño

Especialista en Economía

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